Para ser sincera, yo esperaba que fuera más difícil esa etapa de la quimio. Pensé que iba estar adolorida, cansada, sin uñas, con la piel de serpiente, sin cejas ni pestañas. Hasta la cabeza pelada me gusta. Se siente rico con ese calorón que hace aquí. Cuando salí del quirófano y me dijeron que la cirugía había sido la más bonita del año, lo juro que tristemente pensé: "Todo eso para nada?". La verdad yo ya había criado la expectativa de contar mis experiencias en un blog...ya pensaba en ayudar a la gente a entender que descubrir que tiene cáncer en tiempo y tratálo no es una cosa del otro mundo.
Y por hablar en "cosa del otro mundo" son dos más los que saben que tengo cáncer. Sentí ganas de contar a mi más reciente amigo, Neto, mi más nuevo par de la baraja virtual, que estoy en tratamiento para sanar del cáncer que tuve. Conté porque no sé mentir y la mentira para mi tiene pierna corta. Siempre me enredo cuando miento. Y también, porque siento que de alguna forma el me ayudará a entender mejor los designios del hombre de allá arriba. Neto es una persona con muchas experiencias que sumar, tiene una espiritualidad muy latente, una gran luz divina y ama a la vida como yo. Creo que no tengo que explicar ni a mi misma por qué resolví contarle. Dejé que brotara simplemente. Pero me quedo preguntando se atomicé la relación. Ayer, un día después de haberle contado, intercambié algunas líneas en el Messenger con la esposa de Neto, Ivete, y sentí la pena y la falta de saber de qué hablar en aquellas líneas... y es por eso mismo que voy pasar un cierre en mi boca y preservarme un poco más.
Cuando supe que mi suegro tenía leucemia, mi reacción fue la de que el podría curarse, no creía que un hombre fuerte como él pudiera morirse...Y si murió, murió porque su cáncer fue descubierto tarde, su medula ya no respondía y otros órganos ya estaban comprometidos. Aún así, en los pocos momentos en que estuve con él, no lo traté con lástima, ni pena, ni piedad. Piedad no es amor. Le di el mismo cariño de siempre, le di amor y ni por eso lo dejé de tratar como lo trataba antes. Ahora que vivo en carne y hueso la experiencia de haber tenido un tumor maligno en el seno, también espero amor, lástima o piedad jamás.
He visto en la misma tele, programas o películas que tratan al cáncer como una enfermedad terminal y ni siempre es así. En el hospital he sido testigo de muchos sobrevivientes del cáncer. Gente que, cinco años después aún regresa al hospital para una cita con el médico y certificarse de que el cáncer no volvió mismo. Además del miedo de una recaída, el sobreviviente tiene que lidiar con el preconcepto de la sociedad. Eso no debería ser así, pero es. Y la culpa de quién es? De los vehículos que procesan la información. Son ellos los responsables por la masificación de una mala información. Y si la misma media masifica ese tipo de información, por qué la gente habría de pensar diferente? No es común platicar sobre cáncer como se platica de futbol, por ejemplo. Ahora entiendo porque mi tío escondió por tanto tiempo que su cáncer en la próstata estaba eminente. También tenía miedo del juzgamiento de la familia y de los amigos. Gracias a Dios, el descubrió antes de que este cáncer se manifestara y cambió de manera drástica su alimentación. Yo y Raúl fuimos los primeros en saber de la noticia.
Una vida entera hasta acá yo estuve aconsejando personas, diciéndoles cosas en que apenas yo creían verdaderas simplemente por tener una creencia de que el hombre de alá arriba no mete los pies por las manos, que todo tiene una razón de ser. Pero hasta entonces, no las había vivido. Ahora que vivo una experiencia extraordinaria, aprendí que cada minuto cuenta de verdad, que una conversa verdadera es demasiado preciosa para estar mascarada por una omisión, que allá arriba hay un ser supremo que mira por nosotros y que a pesar de este cáncer, soy feliz como siempre con la diferencia que me cuido un poquito más de lo normal.
Creo que acabo de descubrir el por qué de este cáncer en mi vida. Creo que Dios me llamó la atención para que me cuidara más, que mejorara mi alimentación, que hiciera más ejercicios y que también ayudara a concientizar a la gente de que un cáncer solo mata cuando uno no lo descubre en tiempo, cuando uno no se cuida lo suficiente para hacer una visita al médico o hacer sus exámenes de rutina a cada año.
A pesar de que yo hubiera preterido mi mamografía y ultrasonido por más de dos años, hoy estoy a camino de ser una persona completamente sana otra vez. Y tú, que estás leyendo estas líneas, tiene exámenes qué hacer? Cuídate mucho porque tú eres el centro de tu universo, tu eres más importante que tu trabajo o cualquiera otra cosa en tu vida!
Querido oncólogo
Hace 5 años
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